Foto tomada de The New York Times / Pablo Arellano/Netflix Cien años de soledad: una producción audiovisual sostenible
La serie de Cien años de soledad de Netflix se destacó por lograr un hito en la industria audiovisual en Colombia, al llevar una de las obras más fascinantes de la literatura universal a la pantalla chica. Pero lo que no muchos saben es que también sobresalió por ser una producción sostenible y con compromiso ambiental, protegiendo los espacios en donde se rodó la serie y contratando talento nacional. Descubre estos y otros factores claves que convirtieron a este proyecto en una producción audiovisual sostenible.
El impacto social del Macondo de Netflix
Al ser una producción de alto presupuesto y con requerimientos elevados en infraestructura y creatividad, entre otros aspectos, fue necesario un equipo robusto y lleno de talento. Es por esto que se crearon cientos de empleos para su desarrollo.
Foto de Marie Clarie, Mauro González / Netflix
Foto tomada de The New York Times / Federico RiosEl equipo de producción estuvo compuesto por 900 personas, mayoritariamente colombianas, a quienes se les sumaron más de 150 artesanos. También estuvo compuesto por diseñadoras de alto nivel, como fue el caso de Catherine Rodríguez, quien estuvo acompañada por 60 profesionales para la creación del vestuario.
Además, se tuvieron en cuenta más de 10.000 perfiles para el equipo de actores que harían parte de la serie. Un proceso que resultó en un grupo compuesto en un 97 % por talento nacional.
Todo esto contribuyó a que la serie se posicionara como una producción sostenible en cuanto a su impacto social, pues la cantidad de empleos generados más el interés en el talento colombiano, contribuyeron al desarrollo social de Colombia.
Además, la movilización de este equipo tan numeroso requirió que se reservaran más de 100.000 noches de hotel, impulsando la industria hotelera y el turismo sostenible en el país.
El cuidado de la naturaleza
La serie se rodó en 22 municipios del país de la belleza, en espacios repletos de naturaleza y vida. Por esto, el uso responsable de los espacios era tan importante para el equipo de producción.
Los paisajes colombianos que tanto brillaron en el Macondo de Netflix fueron cuidados y preservados. Se sembraron más de dos decenas de árboles y los enjambres que se ubicaban en las locaciones de grabación fueron cuidadosamente reubicados en lugares ideales para la vida de las abejas. También se realizaron prácticas de lumbricultura y compostaje para el enriquecimiento de la tierra, lo que no solo sirvió para el desarrollo de la producción sino para obtener un impacto ambiental positivo y una filmación ecológica.
Foto tomada de The New York Times / Federico Rios El uso responsable de plásticos
El empleo de plásticos fue otro factor que se tuvo en cuenta al momento de rodar y producir la serie. Como resultado, se minimizó la utilización de plásticos de un solo uso, siguiendo las políticas de Colombia en este tema, pues desde julio del 2024, con la Ley 2232 de 2022, se prohibió el uso de ciertos bienes realizados con este material.
La energía renovable también estuvo presente
No era de extrañarnos que fuera utilizada energía renovable para esta producción audiovisual, pues Colombia cuenta con una infraestructura desarrollada en este tema. Gracias a las ventajas geográficas del país, este ha sido un sector que ha crecido con fuerza en los últimos años. Las corrientes de agua, la potencia del sol y la fuerza de los vientos en las costas de nuestro país han convertido a Colombia en eje central de este sector en la región y el mundo.
Foto tomada de The New York Times / Federico Rios En este caso, fueron instalados paneles solares para aprovechar el sol, que contribuyeron con electricidad del rodaje de Cien años de soledad, reafirmando la sostenibilidad en cada parte del proceso.
La sostenibilidad también estuvo en los detalles
Cada detalle de esta producción audiovisual lleva un sello de sostenibilidad. Ejemplo de esto es la construcción del mismo set, cuyas paredes fueron elaboradas con materiales sostenibles como cáscara de arroz.
Además, Macondo, el pueblo mítico de la literatura colombiana, fue construido por los artesanos que participaron en el proyecto. Lo que hace que cada calle que vemos en el transcurso de los capítulos sea efecto de un impacto social positivo.
¿Por qué se le dio este desarrollo sostenible a la serie?
Uno de los grandes factores que motivaron a la sostenibilidad de esta ambiciosa producción audiovisual fue el enfoque de desarrollo sostenible en Colombia. El país se ha consolidado como uno de los líderes en el tema después de haberse comprometido con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, planteados por las Naciones Unidas.
Además, en los últimos años se han creado incentivos para las inversiones sostenibles, beneficiando a los inversionistas en Colombia que ingresan al país con proyectos que tienen un impacto ambiental positivo. Dándoles beneficios principalmente en costos.
Finalmente, las industrias nacionales han apostado por un enfoque de sostenibilidad empresarial, replanteando su cadena de producción con este fin.
Conoce más de la serie y descubre como Macondo, inspirado en el país de la belleza, muestra lo fascinante de Colombia revisando nuestra plataforma web o viendo la docuserie.
